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Viaje al centro de la Tierra

Mientras nos concentramos en la exploración del mundo exterior, este, nuestro planeta, es a día de hoy un gran desconocido.
Taladrar un agujero en la Tierra con la tecnología actual más avanzada supondría un avance de 300 metros diarios, el equivalente a 54 años taladrando sin parar hasta recorrer los aproximadamente 6000 km que separan la superficie del centro, la distancia entre Nueva York y Berlin. La Agencia Japonesa de Ciencias Marinas y Tecnología está desarrollando un proyecto donde se espera poder llegar a los 11 km de profundidad. Siendo esta distancia tan sólo un 0,6 % de la distancia de la superficie al centro de la Tierra, de conseguirse, se consideraría todo un logro tecnológico.
El conocimiento que del interior de la Tierra se tiene es en gran parte debido, no a la observación directa, sino a la emisión de ondas sísmicas cuyo comportamiento al atravesarla nos aporta la información que permite entender la composición de las diferentes capas en las que se divide nuestro planeta. La velocidad de propagación de estas ondas nos revela la rigidez de la superficie atravesada.
Otro método de obtención de información respecto a las características del interior de la Tierra es por medio del análisis de los meteoritos que alcanzan desde el espacio exterior la superficie terrestre. Gracias a estos elementos rocosos se puede inferir una similitud entre la materia analizada y la que se encuentra en nuestro planeta.
La parte más externa del núcleo se piensa que está formada por una corriente fluida de hierro responsable del campo magnéticos terrestre.
Atravesar la Tierra en 42 minutos
Si se construyera un túnel paralelo a la dirección de un diámetro de la Tierra cualquier objeto que se dejara caer en dicho túnel tardaría, gracias al comportamiento de la fuerza de la gravedad, 42 minutos en llegar al otro extremo. La curiosidad radica en que este tiempo de viaje sería independiente de la longitud del túnel, máxima longitud en el diámetro atravesando el centro de la Tierra y más corto según este túnel se encontrara más cerca de la superficie.
El suceso ocurriría debido a que la fuerza gravitatoria iría variando en el recorrido del objeto por el túnel al ir cambiando la distancia de este al centro de la Tierra (el radio). El radio disminuiría hasta llegar al punto medio del túnel donde volvería a aumentar provocando con ello la física de un movimiento armónico simple cuyo periodo, P =2pi/w, tras una serie de simples ecuaciones matemáticas, sería de 84,3 minutos (ida y vuelta).
Suponiendo que consiguiéramos realizar el ingente agujero para poder trasladarnos a las antípodas en algo más de una hora, no serían pocas las dificultades añadidas que encontraríamos en nuestro peculiar viaje al centro de la Tierra:
Temperatura
El núcleo está a una temperatura similar a la de la superficie solar, unos 6.000 grados centígrados. El gradiente geotérmico en la superficie terrestre es de 3ºC cada 100 metros siendo aún mayor en capas más profundas.
Presión
La máxima presión aguantada por un buzo ha sido de 30 atmosferas, sin embargo, a tan sólo 2 km de nuestra superficie la presión equivale a 500 atmosferas lo cual lo convierte en una entorno absolutamente incompatible con la vida que conocemos. En el núcleo se llega a alcanzar los 3 millones y medio de atmósferas.
Un reactor nuclear bajo nuestros pies
El geofísico J.Marvin Herndon asegura que en nuestro intramundo existe una enorme actividad de reacciones de fisión equivalente a la explosión de 5.000 bombas atómicas.
En la revista Discover Magazine Brad Lemley escribió:
"¿Qué es la Tierra?, Los poetas dicen que es un zafiro celeste, un orbe azul celeste. Los astrónomos dicen que es un planeta de tamaño medio orbitando una estrella media. Los ecologistas dicen que es la Madre. Los biologos dicen que es la única casa conocida de vida. Pero la definición científicamente más precisa podría probar lo que nadie sospechó. La Tierra según J.Marvin Herndon sería una gigantesca central nuclear natural"
Energía geotérmica, una fuente inagotable
Gracias a que el subsuelo es capaz de almacenar el calor recibido del sol y mantenerlo a temperatura constante, a diez metros de profundidad se puede hacer uso de este hecho para, mediante bombas de calor, proveer la energía calorífica necesaria para nuestras viviendas. En verano se transmitiría el calor del interior de la vivienda al subsuelo y en invierno se realizaría el proceso contrario por medio de colectores.
El aprovechamiento de las propiedades geotérmicas como recurso energético no es algo nuevo, nuestros antepasados, miles de años atrás ya se protegían de las condiciones adversas del clima escondiéndose en las cuevas.
¿Un mundo en el intramundo?
A pesar de las inhóspitas condiciones que la ciencia adivina en las entrañas de nuestro planeta existe una teoría denominada teoría intraterrestre que cree en la existencia de civilizaciones avanzadas en las intrincados canales del interior de la Tierra. Se cuenta que Hitler era un ferviente creyente de esta civilización con quien deseaba contactar para formar una alianza con la raza aria. A pesar de la escasa fiabilidad de los testimonios de aquellos que defienden esta teoría, quien esté interesado puede encontrar en la web abundante información al respecto.







